Día a día de un socorrista en un parque acuático.

responsable de socorrismo en parque acuático

 

Siguiendo con nuestros invitados especiales hoy os presentamos a José Antonio Escandell, “Tonete” Nuestro Responsable de socorrismo en parques acuáticos y polideportivos. Le hemos pedido que nos cuente como transcurre un día de los socorristas en un parque acuático.

¡¡Gracias Tonete!!

¿Qué hacemos los SOS en un parque acuático?

parque.acuatico.socorrista

El medio acuático es una de las principales diversiones en verano. Además de las piscinas, playas, lagos… tenemos socorristas trabajando en parques acuáticos. Estas instalaciones cuentan con diferentes atracciones. El público suele ser familias con niños, grupos de adolescentes o jóvenes.

El trabajo de socorrista en un parque acuático es mas complejo de lo que puede parecer.

La hora de apertura del parque es a las 10 de la mañana, los socorristas llegan 15 minutos antes de la apertura para:

Confirmar la atracción donde van a iniciar su jornada, recibir información sobre sus rotaciones, hora de descanso…

Recoger el material para dicha atracción, este puede ser: Walkie talkie, botiquín de primeros auxilios, equipo de oxigenoterapia, tubo de rescate o torpedo.

Revisar la atracción. Cada socorrista tiene que lanzarse por la instalación que vigila y comprobar que está en perfecto estado además tiene que comprobar que el nivel del agua sea adecuado, que las juntas, arquetas, rejillas, etc, estén perfectamente, debe identificar posibles deficiencias o peligros, y así poder autorizar la apertura de su atracción cuando se han tomado las medidas oportunas en caso de haber alguna incidencia. Las condiciones de salubridad del agua, la temperatura, las atmosféricas pueden hacer que suspendamos la actividad en la instalación.

Comprobamos las vías de evacuación, para asegurarnos de que están bien despejadas para su uso inmediato en caso de emergencia.

Una vez que el parque ha abierto sus puertas el trabajo de los socorristas, varía mucho dependiendo del puesto que ocupen, hay puestos que son dinámicos en los que el socorrista de la piscina receptora interactúa constantemente con el compañero de la salida de la atracción, este le informa de los clientes que le va lanzando y si son niños o tienen algún tipo de dificultad se lo específica para que este informado del tipo de cliente que va a caer a la piscina, con otros puestos mas tranquilos como puede ser la piscina de olas (cuando las olas no están en marcha) los socorristas están sentados en sillas elevadas realizando tareas de vigilancia preventiva.

Las atracciones mas complejas, aunque no lo parezca, son los parques infantiles, los más pequeños no tienen conciencia del riesgo, no ven el peligro y pueden cometer verdaderas imprudencias, es por ello que los socorristas realizaran una vigilancia dinámica y estarán muy atentos para prevenir cualquier incidente.

Las dos primeras horas los socorristas permanecen en la misma atracción  y a partir de las 12:00 inician sus rotaciones, un socorrista pasa al día por 6 puestos diferentes para así romper la monotonía, mantener la atención y estar más pendientes de los clientes. Entre las 12:00 y las 16:00 tendrán su tiempo de descanso para comer.

No todos los días son iguales, también tenemos días de formación o prácticas en los que ensayamos y repasamos los protocolos de actuación cuando debemos intervenir. Realizamos simulacros de las técnicas específicas de intervención en accidentes.

A los parques acuáticos los niños no suelen ir solos, pero la presencia de socorristas y haber pagado una entrada da la excusa a algunos padres para desentenderse de la vigilancia de sus hijos. Eso nos obliga a una especial atención.

Solemos encontramos los dos extremos, niños que llegan solos a los toboganes más altos para sorpresa del socorrista, un pequeñín de tres años en lo alto de un tobogán superkamikaze dispuesto a lanzarse. O un papá de metro noventa  y cinco preparado para tirarse por un tobogán de bebés para que su pequeñín no se tire solo.

En el caso de los grupos de jóvenes o adolescentes el mayor riesgo es la utilización incorrecta de las atracciones, el exceso de confianza. Los usuarios reciben de nuestra parte indicaciones claras sobre las acciones y comportamiento a seguir para garantizar la convivencia y seguridad.

En definitiva, los accidentes suelen ser los mismos que en las piscinas y suelen ocurrir por el incumplimiento de normas. Por tanto una de nuestras principales funciones es la de detectar comportamientos potencialmente peligrosos y advertir a los usuarios del riesgo o, en su caso, a los responsables de la seguridad.

Y se llega al final de la jornada, no sin antes realizar el cierre del parque, que consiste en 15 minutos antes del cierre, cortar los accesos que dan a las atracciones, una vez que todos los clientes han descendido de los toboganes, los socorristas van informando del cierre de cada instalación y desalojando sus zonas, cerciorándose de que no quede ningún cliente rezagado, posteriormente se reunirán con los supervisores, devolverán el material de salvamento. Durante el día habrán registrado cualquier incidencia en el informe o parte que entregan al final de la jornada para que sea registrada y almacenada debidamente.

Y ahora sí… ¡hasta mañana!

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