¿Cómo evitar que tu hijo se ahogue?

Imagen evitar los ahogamientos

El ahogamiento… la muerte silenciosa…

Atención padres, estos son algunos de los indicios de que un niño puede estar en serios problemas en el medio acuático:

  1. La cabeza permanece debajo del agua
  2. La boca queda a nivel de la superficie
  3. La cabeza está hacia atrás y mantiene la boca abierta
  4. Los ojos cerrados, vidriosos, o sin vida, no enfocan
  5. Mantienen la posición vertical, sin que parezca que necesitan ayuda
  6. Cabello sobre los ojos y la cara que no retiran
  7. Hiperventilan o jadean
  8. Parece que suban una escalera imaginaria
  9. Tratan de nadar pero no avanzan
  10. Intentan darse la vuelta

¿Sorprendid@?. ¿Esperabas gritos, chapoteos, llamadas de socorro?. En ocasiones así es, el ahogado es capaz de pedir ayuda o de colaborar con sus rescatadores pero en muchas de ellas las cosas son diferentes. De esas hablaremos hoy.

¿Por qué un socorrista es capaz de de ver a una distancia de 40 o 50 metros lo que los padres no han detectado en 10?  ¿Qué busca un salvavidas cuando rastrea la playa/piscina continuamente con su mirada?, entre otras cosas están pendientes de esos indicios, que han aprendido a distinguir en los cursos de socorrismo y en su experiencia diaria. ¿Por qué fallecen personas ahogadas en lugares públicos donde hay quien podría verles?

Pues tan simple como porque desconocemos el comportamiento de un ahogado, ¿qué nos ocurre cuando nos estamos ahogando?, ¿cual es nuestra forma de actuar?, ¿qué y qué no podemos hacer?.

Hacia 1971 Frank Pia, un socorrista americano, conocido por sus investigaciones en el comportamiento de los ahogados, realizó un estudio basado en la observación, que documentó con vídeos en 1974. A partir de ese momento se empieza a tener en cuenta la Respuesta Instintiva al Ahogamiento (RID por sus siglas en inglés).

¿Qué significan estas siglas?. ¿Qué es la Respuesta Instintiva al Ahogamiento?.

Pues son respuestas fisiológicas de nuestro cuerpo a esa situación de emergencia. Lo más importante para permanecer vivos es respirar. En esa circunstancia no podemos gritar, todo nuestro esfuerzo es para coger y expulsar aire rápidamente antes de hundirnos de nuevo. Cubrir la primera necesidad básica… respirar. El instinto hace que al sacar la cabeza del agua inhalemos lo mas rápido posible antes de volver a sumergirnos sin haber tenido la oportunidad de gritar. Es bastante lógico ¿verdad?.

Buscamos solución alternativa… llamar la atención con nuestras manos, chapoteando, moviendo los brazos en petición de ayuda… volvamos a imaginarnos en esa situación. El instinto de nuevo, sacar la cabeza, utilizamos los brazos para presionar el agua hacia abajo en el intento de impulsarnos hacia arriba para mantener las vías aéreas fuera del agua. Imagina a alguien subiendo por una escalera de mano, recuerda los gestos que haces, los brazos hacen fuerza hacia abajo y la parte superior del cuerpo trata de subir. Esa es la postura de muchos de los ahogados. También bastante lógico ¿no?

Empieza a ser más sencillo distinguir un ahogamiento. Ahora ya sabemos porque no todos los ahogados piden socorro y pasan desapercibidos a su entorno. No pueden hacerlo.

Para los padres… los niños suelen hacer ruido en el agua. Si no es así, averigua que está ocurriendo. No les quites la vista de encima, un palmo de agua y unos minutos son suficientes. Una aparente tranquilidad es indicio de un problema serio.

Si los ahogados no piden ayuda, si puede pasarnos inadvertido o parecernos una situación normal, te preguntas ¿cómo estar seguro?. Si tienes sospechas, pregunta, háblale:

¿Estas bien?. Si es capaz de responderte tranquilízate. Si no lo hace o solo recibes una mirada perdida, vacía… tienes poco tiempo, tal vez un minuto para llegar a él y salvarle la vida.

7 Thoughts on “¿Cómo evitar que tu hijo se ahogue?

  1. Fermín Fernández on 28 octubre, 2013 at 17:35 said:

    Interesadísimo artículo. No caes en ciertas cosas hasta que no lo lees.

  2. Wow! La verdad es que me ha impresionado bastante. La forma de contarlo me ha encantado (aunque tenía el corazón encogido).

    Es cierto que si te hacen pensar en alguien que se está ahogando te imaginas el típico pegando gritos agitando los brazos. Ahora comprendo porqué no es así.

    Genial artículo.

    Saludos***

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