Como un elefante en una cacharrería

Imagen kitesurf socorrismo emergencies-setmil

 

Playa para compartir sí, para invadir no.

Hace dos días fui testigo directo de una enorme imprudencia, susto colosal y pequeño accidente/incidente entre una niña de 11 años y un kite-surfista imprudente. La situación fue la que sigue: La pequeña usuaria de la playa nadando con 3 amigas y el manejador del artefacto que por bisoñez, insensatez o por un “amerizaje” mal calculado tras un salto espectacular, rozó el colchón playero con el que las criaturas jugaban. Debo señalar dos cosas: La primera es que el grupo infantil estaba dentro de la zona de balizamiento de la playa….(quizá a unos 40 ó 50 metros de la arena) y la segunda es que el practicante X-treme, desgraciadamente para las bañistas, se encontraba realizando sus cabriolas también dentro de la zona de balizamiento.

El susto fue morrocotudo en el grupo infantil … pero al parecer no así para el deportista volador que no se paró y siguió su rumbo errático y saltante a una velocidad de no se cuántos nudos mixtos (aéreos y náuticos) y dentro de la zona limitada al baño. Me quedé con la boca abierta.

Por supuesto que el equipo de socorristas de la playa atendió a las niñas tomando buena cuenta de lo sucedido, transmitió a su base lo que había pasado y supongo que desde allí alertarían a policía.

De ninguna manera quiero molestar o denunciar o meter en un mismo saco a los muchos practicantes de los deportes acuáticos de riesgo. Es más, los instructores en las escuelas que existen en todo el litoral y a pie de playa donde enseñan la práctica de esos deportes, insisten hasta la saciedad de la necesidad/obligación de respetar las zonas de baño y de las sanciones que una práctica imprudente puede acarrear al infractor de las normas establecidas para la protección de los bañistas.

Lo que sí quiero decir es que la práctica de estas actividades de riesgo para los bañistas debería poder realizarse en zonas acotadas para ellos y prohibir el baño en dichas zonas. Todos tenemos derecho a utilizar la playa a nuestro antojo pero o nos ponemos de acuerdo en el cómo y cuándo o seguiremos viendo a la policía sancionando infracciones, asistiendo a sustos y lo que es peor, lamentando desgracias personales

Sería más que necesario, imprescindible diría, que las autoridades competentes (ya sea costas o los ayuntamientos) hiciesen cumplir la regulación existente también para estas nuevas actividades permitiendo su práctica en zonas acotadas y señalando espacialmente franjas de seguridad –estas últimas para prevenir errores de manejo.

El susto me puso los pelos de punta! ¿Y tú has sido testigo de algún incidente parecido en la playa?

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